El sol comenzó a morir en el horizonte cuando Katherine regresó a la hacienda, luego de las clases había decidido pasar por la casa de su padre, pero ni él ni Anna se encontraban. Así que se retiró casi al llegar.
Estuvo sonriente gran parte del día hasta que Fiorella apareció para importunar con sus comentarios malsanos.
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—¡Vaya, vaya! Apareció la novia fugitiva —bromeó con aquella irónica sonrisa, ya propia de ella.
—Fiorella, querida te equivocaste de disfraz —Marian l