Me levanté para ir a la empresa como todos los días, esta vez fue un poco más temprano de lo habitual, a Elizabeth le resultaba extraño qué su abuela aún no se hubiese levantado, por lo que decidió ir a su habitación para averiguar qué pasaba. – Espérame en el comedor amor, enseguida bajo, sólo voy por la abuela y estaré contigo en un momento dijo ella –. – Bien princesa, aprovecharé para ir a darles un beso a los gemelos le dije –. – No los despiertes si aún duermen, los vas a mal acostumbrar