—Gracias por todo don Jan Carlo. —agradeció Carlota.
—No tienen nada que agradecer, todo lo contrario reciban una disculpa de la familia Ferreti por el incidente con Sofía, pero les prometo que el culpable pagará por su impertinencia.
—Confiamos en usted, ¿no es así Fernando? —inquirió Carlota hacia su esposo, quien desde el disparo a Sofía estaba inquieto y se sentía culpable, ya que su hija se sacrificó porque él no tenía el dinero suficiente para la operación de Pablo.
—Sí, sí, así es. —F