Se dejó caer en un sillón, la mano le dolía. Descargó en ese golpe toda la frustración que sentía y el dolor por Deanna. Su vida era, nuevamente, un desastre sin ella. Tiró la cabeza hacia atrás y volvió a llorar, en silencio.
Cada vez que su sonrisa le invadía la cabeza el corazón se le estrujaba. Aun podía ir a rogarle y pedirle que regresara; pero la veía con Reed, bajando de su auto, él tipo dispuesto a irse a las manos con él por defenderla y el estómago se le volteaba.
Y Harry… todos sus