Daniel amaneció en su oficina, seguía con la puerta cerrada cuando los niños salieron para ir al colegio. Afortunadamente, Susan se había negado a irse esa noche. Estuvo con los niños en el cuarto de Ethan, sin salir, pero los gritos se escucharon igual. Tuvo que contener a Naomi y a Jonathan que se habían asustado ante la voz dura de su padre.
Ella lo conocía, conocía muy bien a su hermano. Todo ese muro de cemento y hielo que conformaban su coraza no era más que una defensa para él, por dentr