- ¿Qué ocurrió? – Camila le preguntó a Harry.
- Tu hijo es un estúpido, perdió lo único bueno que podía tener por acostarse con Beverly –
- ¿Qué? No puede ser… -
- ¿Qué no puede ser, mamá? ¡Te dije que no lo arruinaras! – Le gritó a su hermano.
Ella entró a la habitación, a su habitación, la que había compartido con él por tanto tiempo; se apoyó en la puerta e intentó ganarle a la angustia que le estaba dificultando respirar. Inhaló y exhaló por la boca varias veces, grandes cantidades de aire