- Te dije que iba a funcionar. Está hecho –
- Ahora tendré que soportar su ira –
- No te preocupes demasiado por eso, hice esto con mucho cuidado –
- ¿De qué hablas? –
- Ya te darás cuenta. Te abrí la puerta, te toca moverte. Te quedaste demasiado en las sombras. O aprovechas ahora o has lo que quieras. Para mí el juego está cerrado –
- De verdad das miedo –
Leonard tocó a su puerta después del mediodía. En verdad quería hacer cosas por ella. Desde que descubrió que era su hija, suya y de Phili