Y como Leonard lo había predicho, Marcus se estaba babeando. A Feni mucho la idea de solo permanecer en la ciudad no le gustaba, pero con tal de apadrinarla y poder volver a ponerla en escena, le alcanzaba. Pero ese primer día, del primer ensayo Deanna llegó con Emma en brazos.
- Lo lamento… -
Feni miró a la pequeña y luego a ella.
- Si es un inconveniente para ustedes que traiga a Emma…-
- ¡No! ¡Claro que no! - Le dijo Marcus.
- No tenía con quien dejarla… -
- No te preocupes, Deanna, podemos