No iba a quedarse de brazos cruzados. Ese lunes fue a buscar a Camila al Club; el mismo que Alice solía frecuentar, ese que no había pisado en 20 años. Si bien, eran parte de la misma familia, la relación entre ellos permaneció tirante y distante; ella seguía pensando mal de él y Leonard la detestaba. Pero habían aprendido a ser “cordiales” el uno con la otra; no sin dedicarse miradas de desagrado de vez en cuando.
Para Leonard era una reyerta personal, por su comportamiento para con Deanna, y