Tan pronto pronuncia esas cuatro palabras, él empieza a decir mientras suelta los botones de la manga de su camisa, para subirlas hasta sus codos. Me sorprende que se muestre tan tranquilo, supongo que eso es una buena señal. El agua de su cabello moja su frente y me doy cuenta que realmente está empapado.
—Espera un segundo— Debería interesarme en lo que está a punto de decir pero no puedo concentrarme mientras lo veo en ese estado. Así que después de hacer que se detenga por un instante, salg