Capítulo 41 —El hombre del anillo
Mauro respondió al beso como si acabara de contenerse durante demasiado tiempo.
Sus manos subieron por la espalda de Vera, firmes, calientes, aferrándola contra él con una necesidad que a ella le cortó la respiración. Vera siguió besándolo, sentada a horcajadas sobre sus piernas, con los dedos hundidos en su cabello y el pecho demasiado apretado por todo lo que él acababa de contarle.
Tomás... Jocelyn... La mujer que volvió a una casa de la que no salió.
El hom