Lisa Marie no había comido nada en prácticamente lo que iba de día, no había palabras, breves oraciones de aliento, ni alguna idea que la hiciera que recobrara la esperanza. Yo la abrazaba e intentaba que hablara conmigo, pero ella solo lloraba como si el mundo se hubiese acabado.
Me había quedado con ella abrazándola durante toda la noche mientras escuchaba como ella lloraba. Ella no podía ni hablar, mientras yo acariciaba las mejillas, lloraba de forma callada o quizás ya no le habían quedado