—Mami... ¿Podemos llevar... ?— pregunta Olivia sentada muy cómodamente en el carrito de supermercados.
Se ve pequeña y adorable con sus rizos, con un suéter violeta y sujetando a su conejito. Es tan bien comportada y amable, que no nos da ni un solo dolor de cabeza a su padre y a mí. A veces pienso que se ha criado tanto en adultos que se comporta a veces como uno. Siempre con juicio, muy observadora y acatando lo que comenta papá y mamá.
—¿Cereal? De chocolate supongo...— pregunto y ella se