La espera en el aeropuerto parece eterna. No sé si es que es mi impresión o si de verdad ya han pasado horas y no tenemos aviso de abordar. No tengo nada más que hacer que ver a la gente ir y venir por los pasillos.
Mi celular se ha perdido, no sé si lo dejé en el departamento o qué sucedió, podía devolverme, pero… ya era muy tarde. Sin embargo, no logré ni una cosa ni la otra.
Veo a las parejas enamoradas, tomándose de la mano, recostando las cabezas en los hombros del otro, hablando tranqu