Voy en el taxi con el alma en las manos pensando en que tengo que encontrarlo. No podía creer que todo lo que había sucedido había sido simplemente mala intención de mi suegro, por incomprensión y falta de comunicación entre ambos. También estaba la promesa entre nosotros, y que él había cumplido de tal manera que ahora lo alejaba de mí. Haciendo que él perdiera preciosos instantes de nuestra nueva familia.
—¿Hay alguna forma de que lleguemos antes? ¿De que vayamos más rápido? — preguntaba yo