El corazón de Lyra latía con violencia, con un dolor casi insoportable, mientras avanzaba por la escalera principal del castillo y atravesaba el enorme umbral que dividia el exterior del interior.
La corte estaba eufórica, casi frenética, mientras se arremolinaban en son del trono.
Rhaegal se puso por delante de Lyra, evitando así que cualquier monstruoso miembro de la corte de pesadillas la empujara o aplastara. Peter iba detrás, mirando a todos con cierta repugnancia.
Cuando finalmente llegar