Lyra no se dio cuenta en qué momento terminó con su desayuno, pero antes de que lo notara se lo había devorado, y no solo eso, sino que se encontraba correteando rumbo a la torre con gran emoción. Pronto estaría más cerca de cumplir uno de sus más preciados sueños.
Irina los dejo instantes después de haber culminado con el desayuno, lo más probable es que aún se sintiera algo intimidada con la presencia de Rhaegal. Por su parte, el chico de mirada dorada se ofreció a escoltarla hasta la torre,