Lyra se sentó en una larga mesa del salón principal, junto a Miles. De camino allí, Rhaegal fue invitado a ocupar un lugar en la mesa principal del rey, sin embargo él declinó la oferta, tomando asiento frente a Lyra, quien seguía sonriendo de un modo muy vigorizante.
—Lo positivo de todo esto—comenzó a decir Rhaegal con una sonrisa ladeada en sus labios—, es que si el sol se apaga no tendremos ningún inconveniente.
—¿A qué te refieres?—preguntó la chica de cabello dorado torciendo la boca haci