Lyra trago duro, mientras observaba con detenimiento la hermosa mirada dorada de aquel hombre casi divino, el cual la tenía aprisionada contra la pared.
Durante algunos segundos solo logro pensar en la belleza de aquel hermoso ser, en la perfección de su figura y la silueta oscura que se dibujaba sobre su rostro, como si las mismas sombras estuvieran alabando tal belleza.
Sin embargo, aquellas sensaciones y pensamientos la abandonaron en el preciso instante en que recordó que ella estaba a sol