Capítulo 59: Una mujer despechada, es un peligro.
Las mejillas de Irma se pusieron carmín, empezó a balbucear.
—Yo…, eh… no es lo que piensa.
—Mira Irma ustedes no son unas niñas, no te llamé para amenazarte, ese no es mi estilo, dejaré que hagas lo correcto, solo te diré que si tomé esas medidas extremas con Juan Andrés era porque necesitaba tocar fondo, ahora mi hijo está retomando el camino, tú verás si le cuentas a Mariela, y ella se lo dice. —Encogió sus hombros—, buenas tardes. —Se retiró de la sala.
—Señora María Paz…
La mujer desapa