Capítulo 29: Los muros empiezan a derribarse.
Juan Andrés acomodó sobre los dos platos, las hamburguesas con doble carne, y queso azul, inhaló ese exquisito aroma, y se le hizo agua la boca. Sacó de las cajitas las patatas fritas y las colocó en cada plato.
—Eso se ve riquísimo —dijo Cris, y se lamió los labios.
Juan Andrés sonrió al ver al pequeño, le acarició el cabello.
—Y sabe delicioso, a ti te pedí una sorpresa. —Miró al niño.
Cris abrió los labios, sus ojos se iluminaron.
—¿Qué sorpresa? —indagó con curiosidad.
Juan André