—Interesante —dijo Robert mientras escuchaba la información que el detective le daba—. ¿Cuándo ocurrió ese encuentro? —El detective le explicó que hacía una semana y que se había repetido en un par de ocasiones más—. ¡Una semana! ¡¿Y me lo dices ahora?! Yo me ocuparé desde este momento.
Al final, las cosas las tenía que hacer uno mismo para que salieran bien.
«Así que esa mujer está enredada con Anderson», pensó con preocupación.
Desde que ese hombre años atrás había humillado a su hija eligién