A Natalie se la llevaba el diablo.
No podía creer que después de todo lo que hizo y de tener que llevar cubrebocas para que nadie viera cómo le había quedado la sonrisa, esos dos continuaran juntos.
Los había visto entrar de la mano en la empresa y muy felices.
¡¿Cómo era posible?!
Odiaba a Roger, odiaba a esa mujer y quería destruirla por burlarse de ella de esa forma.
Elizabeth debería estar llorando y no feliz junto a su esposo.
Rabiosa, llamó de nuevo a Anderson para citarse con él.
¿Cómo i