Roger regresó cargado de felicidad y junto a su esposa.
Si las conversaciones importantes se iban a dar de esa forma, estaba más que dispuesto a pasarse la vida discutiendo con Elizabeth y conversando después.
Se sentía afortunado, parecía que aquello solo fue el primer paso para que su matrimonio se arreglara.
Cuando llegaron a su casa se encontraron con la triste noticia de que los Turner tenían que regresar a New York, Alexander necesitaba revisar algunos proyectos y no podía hacerlo en la d