Capítulo 12: Lo mejor.
Las primeras horas de la mañana trajeron el ruido sordo e inevitable de la corte despertando, un murmullo ansioso que se colaba por las pesadas puertas de la suite nupcial.
Lyra y Kaelan se levantaron antes del amanecer, la primera tarea del día no era el gobierno, sino la mentira que hacían inventado y debían matener por sobre todo. Debían presentarse como una pareja exhausta, consumida por una pasión tan intensa que era casi una enfermedad.
—Debemos salir tarde y lucir verdaderamente felices. Como si hubiera Sido la mejor noche de nuestras vidas — instruyó Kaelan, mientras se afeitaba frente a un espejo, un acto de precisión sorprendente que Lyra observó con una mezcla de fascinación y desdén. Su calma era exasperante.
—Yo dormí muy bien.
—Y eso es exactamente lo que nadie debe saber —señaló mirandola a través del espejo—. Necesitas parecer pálida y ligeramente irritada. Yo seré el hombre satisfecho y agotado.
Lyra apenas pudo contener la mueva de irritación que cruzó su rostro en