Capítulo 12: Lo mejor.
Las primeras horas de la mañana trajeron el ruido sordo e inevitable de la corte despertando, un murmullo ansioso que se colaba por las pesadas puertas de la suite nupcial.
Lyra y Kaelan se levantaron antes del amanecer, la primera tarea del día no era el gobierno, sino la mentira que hacían inventado y debían matener por sobre todo. Debían presentarse como una pareja exhausta, consumida por una pasión tan intensa que era casi una enfermedad.
—Debemos salir tarde y lucir verdaderamente felices.