39. No seas imbécil.
SAMANTHA
Me sentía tan feliz, que me asustaba, Gabriel se habia portado tan lindo conmigo en estos últimos dias, después de casi todo estaba perdido, él no había dejado su actitud sobreprotectora ni mucho menos habia dejado de ser arrogante, creo que eso nunca cambiaría y para mí, lo hacia muy especial.
*
Habia pasado todo un mes y aún no podía ponerme a trabajar en mi tienda, tenía muchas ideas en papel pero nada habia sido llevado a cabo, Gabriel era excesivamente precavido, tratándos