56. Por siempre.
CINCO AÑOS DESPUES
Dos niños traviesos corrian por el gran jardín de su casa, su padre los perseguía tratando de alcanzarlos, era un juego que a ellos les encantaba, a Gabriel no le importaba ensuciar su traje de diseñador al correr tras ellos y luego rodar por el pasto, entre risas.
SAMANTHA
- ¿Crees que esto se quitará facilmente?- dije señalando una gran mancha de pasto en el pantalón de vestir de Gabriel.
- No lo sé, siempre puedes hacerme otro traje- dijo besándome en la mejilla.