40. Ansiedad.
Ya habian pasado muchas horas desde que Gabriel se había ido, aún no me llamaba, lo que era extraño, él siempre lo hacia, queria llamar a Marie, a Antonio, no sabía que hacer, mi ansiedad estaba al mil, no era buena señal.
Decidí llamarle, pero solo saltaba el buzón de voz, ¿qué estaba pasando?
Entonces traje a Carlos, que se habia quedado vigilando en casa.
- Tú debes saber que está pasando, sé que solo están a una hora de vuelo, asi que dime por favor.
- No lo sé, señora, pero trataré de aver