Capítulo 20: Confesión.
El rubor no se había apartado de sus mejillas aún, a pesar de que el beso había transcurrido hace unos diez minutos completos. Sabía que sus familiares jamás dejarían de hablar de aquello, en todas las reuniones familiares le recordaría como ella había besado a un hombre en frente de todos, o más bien, en como ella había sido besada por él, por un adinerado sujeto. Podía casi escuchar a las voces de todos, embriagados por la felicidad, sabía que ninguno veía más allá del dinero que Leonardo ten