Tercer libro: Capítulo 19.
Miseria.
Aquella era la única palabra que resonaba en su cabeza, en su vida.
Eso era él, miseria.
En eso lo había convertido aquel amor unilateral.
En un mísero.
Amaría poder recuperarse a sí mismo. Al antiguo Leonardo que no moría por un suspiro del corazón al que anhelaba.
Cien cigarrillos le habían tomado aquella decisión.
Por lo menos, mil lágrimas. Desesperación. Llanto. Furia. Arrepentimiento. Todo aquello le había tomado ejecutar esa decisión.
Sabía que era lo mejor, aquello no implicarí