—Princesa, si no quieres ir no vayas, yo haré acto de presencia por obligación, aún soy socio de sus empresas. —Se acerca hablando suavemente y lo agradezco.
Suspiro profundo y sopeso mi decisión por algunos segundos, me giro hacia él.
—Sabes, ahora que lo pienso mejor... Creo que lo correcto es que yo también vaya, no quiero que piense que me destruyó.
Papá asiente y muestra una expresión seria, sus ojos de color aceituna denotan severidad.
—Muy bien, iremos este fin de semana, solo no te deje