Despierto poco a poco, abro los ojos lentamente y veo a mi padre y a Jhonson frente a mí, Martha sostiene un algodón en mi nariz. «Sigue muy pálida, tenemos que llevarla al médico, no despierta del todo», la escucho decir con un tono de voz preocupado antes de irme muy lejos, como si olvidara mi realidad y cayera en un limbo donde no siento ni recuerdo nada...
El sonido del monitor me despierta, escucho mis latidos apacibles y abro los ojos, no recuerdo cómo llegué a esta cama de hospital. De