Jhonson y yo nos detenemos en seco al ver todos esos hombres interponerse en nuestro camino.
—¿Sabes quiénes son? —Aprieto su mano y le pregunto aquello, con cierto temblor en la voz.
Parecen asaltantes o algo similar, pero no quiero juzgar tan rápido.
—Quédate tranquila... —susurra.
Los cinco hombres nos observan con atención y después de unos cortos segundos regresan a su camioneta dando largos pasos, marchándose con prisa y a gran velocidad.
¿Qué fue eso? Pestañeo varias veces, me encuentro