Darrel salió del hospital, el viento frío golpeó su rostro, pero el entumecimiento que sentía no tenía nada que ver con el clima. Las palabras de Mora resonaban como un eco cruel en su mente: "Ya no te amo". Esa frase lo había destrozado. Caminó sin rumbo, incapaz de aceptar lo que acababa de suceder.
—¡Eso es mentira! —exclamó en voz baja, como si sus palabras pudieran desafiar la realidad—. Ella me ama. Siempre me ha amado. Debe ser por lo idiota que me comporté... —murmuró, intentando justifi