La mansión dormía bajo un cielo despejado, iluminada tenuemente por las estrellas.
Marella y Dylan se retiraron a su habitación.
Mientras tanto, en el jardín, Franco y Suzy permanecieron un poco más, envueltos en una conversación que apenas necesitaba palabras.
Cuando finalmente subieron, Franco la acompañó hasta su habitación.
Al llegar a la puerta, Suzy se detuvo y lo miró. Sus ojos buscaban respuestas que su mente aún no comprendía del todo.
Un atisbo de duda cruzó su expresión.
—¿Podemos esp