La camioneta se detuvo en un camino que parecía perdido en el tiempo.
Dylan bajó primero, sus zapatos hundiéndose ligeramente en la tierra húmeda.
Frente a él, la cabaña junto al río parecía intacta, como si estuviera esperando su regreso.
A madera, aunque desgastada, mantenía ese aire acogedor que siempre recordaba de su niñez.
Máximo descendió del vehículo con paso lento, mirando a su alrededor con una mezcla de nostalgia y culpa.
—¿Alguna vez volviste? —preguntó Dylan mientras recogía las cañ