El sol brilla en lo alto del cielo, mientras que Almer está encerrado en esa oficina espaciosa de la empresa de su hermano.
Que por cierto no lo ha visto en días, solamente hacen videollamadas cuando hay cosas muy importantes que se deben atender cara a cara y aunque le ha preguntado muchas veces el motivo por el cual no viene a trabajar de forma presencial, jamás responde, se dedica a terminar la llamada en medio de su pregunta, dejándolo con la palabra en la boca. Todo un amor de hermano ¿Ve