Cuatro meses más tarde.
"—Que buen bebé—la madre de la televisión tiene unos brazos largos y delicados, justo como ella—. Estás comiendo bastante bien"
Easen miró la televisión, con pesar. Se tomó todos esos meses viendo programas de maternidad y paternidad para primerizos, imaginando la barriga de su esposa, quizás caminando como pato por aquí y por allá. Yendo al baño cada cinco minutos como decían en esos programas y colocando una mano en su cintura baja, tratando de aguantar el peso extra.