14.
Al día siguiente desperté sintiendo como si todo lo que había sucedido era un sueño. Pero en el fondo sabia que por mucho que lo desease, no era así, todo era real. Suspirando arrastre mis pies hasta la ducha, me refresque con el agua helada, me vestí con lo primero que encontré y baje a desayunar. Para mi sorpresa solo se encontraba mi tía, no había rastro de los Silver. Respire con tranquilidad y me tome asiento al lado de Mía, la saludo con un beso en su mejilla, me sirvieron mi desayuno y e