19.
La pelea entre ambos trogloditas me estaba desesperando, se estaban lastimando y me sentía muy culpable, nadie parecía querer interferir, a lo lejos observé a Mar parqueando su presuntuoso auto negro, corrí despavorida hasta ella, al verme me sonrío y la tomé del brazo con fuerza llevándola a rastras hasta el gran ring que se había formado, me reprochaba que estaba siendo “grotesca”, pero ignorándola la seguí arrastrando, al verlos se quedo paralizada.
—¿Qué está ocurriendo? ¿Se pelean por ti?