—Hoy se presenta tu nuevo doctor e iniciaremos con los preparativos del viaje.
Sabrina lo mira confundida. —¿De verdad quieres esto para ti? Te recuerdo que eres joven y no es tu carga.
—No serás una carga. Eres y serás mi amor, y si estoy aquí es por qué estoy seguro y convencido de lo que quiero, y lo que quiero, eres tú.
—¡No lo sé Daniel!
—¿Qué no sabes? ¿No sabes lo que sientes y quieres?
—No quiero sufrir, no quiero ser más una carga.
—¿No estás segura de permanecer a mi lado y que sanemo