Capítulo 49 Ya no quiero cuentos de hadas
Luca salió del comedor con la niña cargada en sus brazos después de la incómoda cena. En su mente, solo pensaba en que no sabía cuánto tiempo más podría soportar esa situación.
La niña seguía tensa y él la llevó a la habitación. Una vez allí, se la entregó a la niñera para que la ayudara a ponerse el pijama.
Cuando iba a salir, escuchó la vocecita suplicante que lo llamaba:
— ¡Papito! ¡No te vayas, papá! ¡No me dejes sola!
Él se giró. La niña lo miraba