Agradecía que fuera de día, porque si me encontraba en estas calles de noche, lo más probable era que me diera un infarto. Había gente tirada en el suelo, algunos llevaban ropa sucia, otros, trajes elegantes. Pero tenían algo en común: Parecían borrachos.
Al intentar volver sobre mis pasos por quinta vez, terminé en una calle estrecha, desolada. No se escuchaba nada. Podía sentir mi corazón latiendo a toda velocidad, siendo consciente del peligro.
¿Qué parte de Niza era esta? Se veía horribl