••Narra Kiara••
Debí aprender de mi madre a remendar ropa. Siempre la veía hacerlo con mis vestidos o los suyos, pero nunca tuve la iniciativa de hacerlo por mi cuenta. Es más, hasta llegué a pensar que era fácil, que no tenía mucha ciencia, solo pasar la aguja de arriba abajo, a través de la tela.
Pero, después de agujerearme el pulgar seis veces solo intentando reparar la manga del vestido de la señora Astrid, me di cuenta que en realidad si es una tarea ardua. A este punto, la aguja se había