••Narra Kiara••
No me gustaba que Alexander tuviera que lidiar con mis problemas, que se tuviera que enfrentar a la prensa para aclarar cuestiones producto de mi sangre, no de la suya. Pero ahí estaba, diciéndome que me quedara en la mansión o me amarraría a la cama… de nuevo.
Mientras él estaba afuera, frente al portón de la mansión, en televisión nacional. Yo estaba viéndolo a través del televisor de la sala. Varios empleados, que antes se encontraban trabajando, se acumularon detrás del