A pesar de las sandalias sus dedos se llenaban de arena, lo causaba el peso de su cuerpo hundiéndose en ella. Cargaba al niño en sus brazos mientras se acercaban a la sombra de un árbol de coco.
-¿Te ayudo? -Le preguntó Elena. A la niñera se la habían llevado para le cuidara al niño.
-Ten –dijo Marián haciéndole con un gesto para que colocaras sus brazos a disposición de cargarlo.
-¿Vamos a alquilar unas sombrillas? Preguntó Marián observando a su socio esperando una respuesta.
-¿Y perdernos el