-No creí que llegaras tan pronto -dijo Marián al tener al señor Braulio en frente.
-Aún estaba en el sector, aproveché a venir a tu casa para expresarte mis requerimientos, ¿puedo tomar asiento?
-Por supuesto –le hizo señas dirigiendo su mano hacia los muebles del corredor. Ella igualmente se sentó junto a él. Tomó su celular mientras comentaba- Podemos esperar a tener la presencia de Alberto. Él es el que maneja las cosas mejores que yo.
-Asumo que no será necesario –opinó el señor Braulio-