Ernesto se aclaró la garganta, resopló y miró a su chica, no pudo ocultar la aflicción que su aceitunada mirada reflejó.
—Lo que ocurrió aquella noche con Sandra tuvo consecuencias —manifestó—, tengo una hija con ella, su nombre es Lissette, ¿no te dice nada el nombre? —cuestionó.
Aline se llevó las manos a la frente.
—¿La conozco? —cuestionó con voz trémula.
—Sí, estoy peleando la custodia con esa mujer, le has tomado cariño a mi hija —mencionó sin dejar de mirarla a los ojos.
La joven presion