Mundo ficciónIniciar sesiónStu se levantó temprano y se sentó a desayunar el balcón de su cuarto de hotel, con Florencia y las colinas desplegándose ante él bajo el sol matinal todavía bajo. Al otro lado de la mesa redonda de vidrio y hierro forjado, cubierta por un primoroso mantel blanco; al otro lado del jarroncito de porcelana con flores frescas, el jugo, el café, los platos; al otro lado como un comensal más, estaba la computadora, acomodada de tal manera que







