Mundo ficciónIniciar sesión—¡Mierda! ¿Cómo puedo ser tan perra?
Tu risa y mi exclamación llenaron la cabina a oscuras de la SUV.
—La tercera seguida —notaste.
—¡Y ahí voy de nuevo! ¡Cuatro! ¡Dios, odio esta canción!
—¿Por qué no dejas que la tecladista toque la rítmica? Apenas se escucha su base, nadie advertiría si no está.
—Me encantaría, pero Elo nunca logró aprender bien el riff, y Mario tampoco.
—Pero no es complicado.
—¡Claro que no! ¡Oh! ¿Escuchaste eso?
—¿







